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lunes, 18 de abril de 2011

El desafío: Frost contra Nixon (Frost/Nixon)






" Será un gran desafío "



En 2008 no tuve oportunidad de ver una de las más interesantes películas que se estrenaron por aquél entonces, nominada a numerosas candidaturas de distintos galardones y que, sorprendentemente, no pudo hacerse con muchos de ellos. El desafío: Frost contra Nixon nos traslada al verano de 1977 de la mano de Ron Howard para contarnos uno de los momentos más importantes en la historia política reciente de los EEUU.

No nos referimos a otra cosa que a la primera entrevista que concedió Richard M. Nixon (Frank Langella) tras su dimisión de la presidencia de los EEUU, tras estar un par de años retirado en su lujoso chalet de California. Gracias a sus influencias en los mundillos de Hollywood logrará aprovechar una oportunidad única: intentar lavar su imagen mediante una entrevista "ligera" con uno de los periodistas más frívolos y showmans del momento, el inglés David Frost (Michael Sheen). En esos momentos goza de popularidad en Londres y Sidney gracias a sus late nights con estrellas de poca monta y espectáculos circenses, pero su ambición no le abandonará hasta intentar triunfar en Nueva York, y para ello no se le ocurre nada mejor que ser el primer periodista en entrevistar a Richard Nixon tras el escándalo Watergate que propició su dimisión.

Como vemos desde un principio las motivaciones de los protagonistas son bien distintas y encontradas:

Nixon: intenta por todos los medios lavar su imagen para poder volver a la política en Washington, apoyado por su ayudante personal desde los tiempos de la Casa Blanca, Jack Brennan (Kevin Bacon).

David Frost: lejos de intentar llevar a cabo el juicio que nunca tuvo en su contra Nixon, lo que pretende es conseguir el éxito que ya obtuvo y perdió anteriormente en Nueva York. Es un hombre sin motivaciones políticas, frívolo por naturaleza que ve en Nixon su trampolín a la Historia (como así fue).

El equipo de Frost: está conformado por John Birt (Matthew Macfadyen) el productor de David, también Bob Zelnick (Oliver Platt) y James Reston (Sam Rockwell) cuyo interés es llevar a Nixon al paredón que consiguió eludir, primero con el coágulo en sus pulmones que le evitó comparecer ante la Comisión de investigación, y después por el indulto que el presidente Ford le otorgó por todos los posibles crímenes que hubiese cometido durante su mandato.

Con esta exposición no es difícil atisbar las enfrentamientos dialécticos que se producirán entre todos los protagonistas, aunque el realmente importante será la partida de ajedrez que disputarán Frost y Nixon durante las 4 entrevistas que grabarán a lo largo de la película. Es en estas imágenes donde Langella desplegará una actuación sublime del ex presidente que sorprende por su ausencia de galardón.

La historia es la adaptación de una obra de teatro homónima de Peter Morgan que se basaba en las 4 entrevistas. Como podemos ver tiene un trasunto histórico, ya que las entrevistas se produjeron como narra la cinta, así como el resultado final. Las entrevistas obtuvieron un récord de audiencia jamás superado, unos 45 millones de espectadores, y supusieron la cumbre para Frost y el olvido para Nixon, que moriría de un derrame cerebral allá en 1994.

Tampoco hay que obviar los toques de humor que aligeran el tono dramático de la película, perfectamente incorporados para no perder el norte respecto de la historia que se nos está contando. Y creo que, a pesar de que todo el reparto está espléndido, son muchos secundarios bastante conocidos, y Sheen es un verdadero actorazo a nivel británico sobre todo, el principal activo de la cinta es Langella con su magistral interpretación de Richard Nixon. Los silencios, sus gestos, sus idas de cabeza, sus disgresiones ante las cámaras nos dejan una actuación realmente memorable y altamente recomendable. Es el motivo de esta crítica.

No todos los personajes experimentan una evolución notable, respeco de los dos titanes, Frost y Nixon, el primero logrará despertar de su letargo gracias a una conversación telefónica nocturna con el segundo, sacando las garras y demostrando que puede ser un buen periodista de investigación y no solo una cara bonita con un coche caro.
Nixon en cambio quedará estancado en su paranoia, sus prejuicios y complejos sin lograr avanzar, incluso más bien retrocede unos cuantos pasos.

Prefiero no tocar el tema del Watergate para dejárselo a todo thriller político conocido por todos, y estoy convencido de que tendremos tiempo de volver sobre la figura de Richard Nixon de la mano de Anthony Hopkins, en una interpretación menos creíble que la de Langella para mi gusto, a pesar de que Hopkins sea todo un maestro.

Una película muy recomendable, hechos verídicos y buen cine.

miércoles, 30 de marzo de 2011

Los cuatro jinetes del Apocalipsis (The four horseman of the Apocalypsis)





" Allá cabalgan... peste, guerra, hambre y muerte "




En 1962 Vicente Minnelli llevó a cabo la adaptación de la novela homónima de Vicente Blasco Ibáñez para retratar esa misma situación en el marco inmejorable de la II Guerra Mundial. Para ello contó con las interpretaciones de un genial Glenn Ford, Charles Boyer, Paul Lukas y la sueca Ingrid Thulin (famosa por ser la actriz fetiche en numerosas películas de Bergman).

Nos encontramos a finales de los años 30 en Argentina, asistiendo a la ruptura familiar entre hermanos, sobrinos y nietos, pues unos decidirán luchar por el Tercer Reich mientras los otros deciden mantenerse neutrales en París, lo que conllevará la muerte del patriarca Madariaga de un ataque al corazón. Pero antes de morir no perderá la oportunidad de profetizar la llegada de Los Cuatro Jinetes del Apocalipsis y el panorama de muerte y destrucción que sembrarán.
Cual visión apocalíptica, esto será el preámbulo que desencadenará la II GM en Europa, aprovechado por el film para narrar las circunstancias y vicisitudes que soportará esta familia a lo largo de la contienda.

De esta forma asistiremos a la ocupación nazi de Francia, más concretamente de París, y cómo parte de la familia intenta sobrevivir gracias a los contactos que mantiene la otra parte entre los altos jerifaltes nazis.

Paralelamente podremos atender a la historia de amor que surge entre Glenn Ford e Ingrid Thulin, esposa del director de un periódico muy activo en la lucha antifascista que partirá al frente belga para combatir a los nazis, momento en el que se producirá el affaire entre los dos primeros.

La historia no es que sea especialmente original, en el sentido de que no nos cuenta nada que no sepamos ya de la II GM, o de la ocupación en París. El principal activo supone que la historia original es de Vicente Blasco Ibáñez y que su mensaje puede ser adaptado a toda época y conflicto. La dirección es digna de interés, pasa de unas escenas alegres y luminosas a otras sórdidas y oscuras por los callejones de París en los que lucha la Resistencia. Esto nos dejará momentos realmente interesantes, como la huida por el metro de París o la resolución final de la historia.

Desde un punto de vista más personal tenemos varios puntos curiosos:

Por un lado, las relaciones paterno-filiales entre un hijo que se cree un abúlico en temas de compromiso político, así como el complejo de culpa de un padre que no supo estar a la altura en la 1º GM. Y, por otro lado, una hija que se compromete desde el primer momento aunque eso pueda costarle la vida. Estas circunstancias se ven representadas de forma antitética en la otra parte de la película, y lo realmente revelador de esto es que al final las dos acabarán de la misma forma. Es el mensaje didáctico que Ibáñez pretendía mostrar en su novela y que Minnelli sabe traer a estos tiempos.

Por otro lado, uno de los puntos que me parecen más interesantes, y que habría que trasladar a estos años que vivimos tan combulsos, es el del compromiso que una persona debe adquirir en determinados momentos de la Historia. Sobre cómo nos inhibimos por no buscar problemas "innecesarios", lo que no hace sino agravar la situación y forzarnos a realizar hechos dramáticos y extraordinarios. En este sentido cabe recoger el alegato de Stéphane Hessel, Indignáos, que llama a la rebelión (pacífica) contra los mercados ante la indiferencia de la juventud en general.

El interés que puede tener la película es muy relativo: como ya hemos visto, la historia no es que de para mucho en términos de cine bélico, el que esté interesado en la ocupación de París puede disfrutarla bastante, pero también tenemos en la mesa Arde París. En este sentido, sin duda su punto fuerte resalta en la evolución de esas relaciones familiares y en el mensaje de la película, que no nos descubre nada del otro jueves. Glenn Ford nunca es prescindible y la dirección de Minnelli se hace agradable.

También podéis leer al respecto la interesante crítica de Ethan
O quizás también podéis leer el punto de vista de la crítica de Von Kleist

lunes, 7 de marzo de 2011

Hijos de la anarquía (Sons of Anarchy)





" Sobre todo, hay que proteger el club "



Estoy a puntito de terminar la 3º y última temporada de Hijos de la Anarquía, y no veo un mejor momento para hacer una pequeña aproximación a esta magnífica serie de Harleys, balas y rock ´n´ roll. Poco tiempo después de acabar Los Soprano, todo el mundo se preguntaba qué serie tomaría el relevo de esas viejas historias enloquecidas y cuasi surrealistas de gangsteres en las que no hay un solo protagonista al que podamos considerar "el bueno", sino que todos ellos son unos simpáticos (no tan simpáticos a veces) maleantes que nos hacen preguntarnos si no estaremos perdiendo el norte un poco con esto de la violencia gratuita. Pues bien, esa serie es Sons of Anarchy.

Se estrenó en 2008 para contarnos la vida en el ficticio pueblo de Charming, en California, donde un club de moteros (MC) se dedica al tráfico de armas con bandas de afroamericanos (Nueves), a la vez que trata de evitar los constantes enfrentamientos con los chicanos (Mayans) y los arios (Nords). En este contexto aparecerá la figura de Jax Teller, hijo de uno de los 9 fundadores de la banda, John Teller, y mano derecha de Clay Morrow, otro fundador y presidente de la filial en Charming.

Los "hijos" (SOA, SAMCRO) son el resultado de una serie de cambios sociales y movimientos producidos en los EEUU a lo largo de los años 60 y 70, coincidiendo con películas como Easy Rider, el rock sureño enraizado en la idea de "moto y carretera", con todo el aire de libertad y ley primitiva que eso conlleva. Todo esto es lo que giraba en torno a la cabeza de 9 moteros que decidieron plasmar sus sueños de rebeldía en una asociación que se fue extendiendo por toda la costa oeste de los EEUU, así como por Belfast. Pero no solo se quedaron en sueños ácratas, sino que su principal fundador, John Teller (padre de Jax) encontró una buena fuente de ingresos en el tráfico de armas y el soborno a la policía local y a la del condado, de modo que sus tratos con el IRA auténtico y con la mafia chinoamericana no fuesen perturbados por las fuerzas del orden. De este modo, el club se encarga de proteger el pueblo y dejarlo libre de delincuencia y drogas a cambio de no ser molestados en sus menesteres.

Tras ese telón se encuentra también un drama familiar de toques shakesperianos, ya que la madre de Jax, Gemma, está liada con Clay, tras la muerte de John Teller, lo que nos avoca a la lucha entre el padadrastro y el "hijo adoptivo" no solo en cuestiones de sangre, sino también de poder. Será el enfrentamiento directo entre una forma nueva, moderna, legalista, de ver el futuro del club (representada por Jax inspirado gracias a unas memorias de su padre sobre las cosas que hizo mal y cómo deberían cambiar) y la otra mirada de Clay, tradicional, anclada en el pasado y sin ninguna intención de legalizar las actividades del club.

Encontraremos numerosos personajes secundarios más o menos conocidos, todos bastante bien encuadrados en la historia, así como un buen reparto de bandas rivales que darán un ritmo frenético durante las dos primeras temporadas, con enfrentamientos constantes a tiros por carretera, o por luchas de poder (ya sean internas en la banda o por el control institucional de Charming).
En la tercera temporada el listón de euforia bajará un tanto, a pesar de que nos llevará por tierras irlandesas, lo que no deja de ser un punto exótico para la serie bastante curioso.

La serie se sustenta sobre varias ideas recurrentes en este tipo de historias pseudo-mafiosas, la familia, los conflictos derivados de la ilegalidad de sus actividades, las luchas de poder; pero creo que uno de los principales es el choque frontal que supone una forma de ver y hacer las cosas en un determinado momento histórico en los EEUU, coincidiendo con muchas formas de rebelarse ante la autoridad, y la mirada nueva de quien quiere tomar el relevo y hacer las cosas bien. Esto marcará las dos primeras temporadas de manera muy interesante, siempre con desequilibrios, unas veces a favor de Jax y otras a favor de Clay, desde el primero que se ve como sucesor natural del club hasta el 2º que ve como los nuevos aires son prácticamente inevitables. La excusa para contar esta historia comenzará cuando el heredero se comience a cuestionar sus actos y el camino que está tomando el club, acentuado por el nacimiento de su hijo, a pesar de que a lo largo de las tres temporadas sufrirá una evolución bastante dramática.

Este último punto se inspira en el Hamlet de Shakespeare, tal y como lo ha reconocido en entrevistas Ron Pearlman (Clay), asegurando que lo más probable es que continúe el mismo desarrollo.

En resumen, una muy original historia, con buenos actores y gran homenaje a las road movies de los 70.

jueves, 3 de marzo de 2011

Amores Perros





" Porque también somos lo que hemos perdido "



Cuando Alejandro González Iñárritu filmó Amores perros en el año 2000 pocos podían imaginarse la repercusión internacional que acabaría generando, así como que nos estábamos encontrando ante un director mexicano más que interesante. La película contaba con un elenco que por aquél entonces tampoco es que fuese muy llamativo, Gael García Bernal, Goya Toledo, Emilio Echevarría y un pequeño elenco muy bien encuadrado en la historia.

Nos situamos en Ciudad de México para diseccionar sus calles por medio de tres historias que se concentrarán en un punto temporal, un accidente de coche, desarrollando las 3 líneas temporales: pasado, presente y futuro. Por un lado, la historia de Octavio y Susana: una familia humilde mexicana integrada por dos hermanos, su madre y la novia de uno de ellos. Aquí conoceremos a Octavio, enamorado en secreto de Susana y deseando salir de ese mundo que le rodea para vivir una vida digna de lo que él cree que merece. No tardará en descubrir el negocio que puede sacar de su perro (el Cofi) enfrentándolo en peleas clandestinas tras descubrir el destrozo que le hace al perro del Jarocho (un pandillero del barrio que se forra a base de estas peleas). A su vez, su hermano Ramiro, el marido de Susana, trabaja a destajo en unos almacenes de día, engañando a Susana con toda cajera que se le ponga por delante a la tarde, y asaltando tiendas y bancos por la noche para conseguir dinero rápido.

Esta parte de la historia es la más barrio bajera de las tres, pero para nada la más dura, lo que servirá como un aperitivo para lo que veremos a continuación. Aquí veremos un poco algunos grupos de pandillas que operan por la ciudad, y también un estatus medio tirando a bajo, lo que es importante porque cada grupo representa un estado distinto: de ahí la disección urbana tan buena que supone esta cinta.

La siguiente historia trata sobre Daniel y Valeria: quizás ésta sea la más dura de todas ellas, porque parte de una situación relativamente cotidiana, normal, que desembocará en el mismo salvajismo urbano que vemos con el Cofiy con el Chivo, pero desde un sector de clase muy alto en un lujoso piso de la ciudad. Valeria será la que se lleve la peor parte del accidente, teniendo que ser hospitalizada y claveteada su pierna, mientras Daniel (recién separado tras engañar a su mujer con Valeri) intenta conseguir dinero para seguir con el mismo nivel de vida. Entre estas estamos cuando descubriremos que un suelo de parqué no es suficiente para alejar la suciedad y pobreza de las calles, dejándonos cara a cara con el aspecto más oscuro de Ciudad de México en nuestro propio salón. Quizás es la que más me impactó por su terrible devenir, no solo físico sino psicológico, tanto en Valeria como en Daniel: pocas veces he visto mejor retratado la ascensión y caída del amor de forma tan repentina, estrepitosa y violenta. Es realmente terrible.

La última de las tres historias es la de el Chivo y Maru: quizás es la más triste de todas, porque habla sobre los errores de la vida, del pasado, y la imposibilidad de volver atrás y cambiarlos. Por eso "también somos lo que hemos perdido" porque es algo que nunca nos abandonará: nos hace como somos hoy en día, lo que nunca nos podremos quitar, tanto para lo bueno como lo malo. Pues bien, estas frases son la definición de el Chivo. Un ex guerrillero, que soñaba con cambiar el mundo, sacrificando todo por sus ideales, para acabar siendo traicionado por una ideología y por sí mismo. Tras pasar años en la cárcel como reo político, saldrá reconvertido en un asesino a sueldo de policías corruptos, narcos y grandes empresarios, viviendo en un mundo de perros, los únicos en los que puede confiar y a quienes respeta. Es el personaje más peligroso y sanguinario de la película, el más atormentado y perturbado, pero también posiblemente el que más cambiará de todos ellos.

En las tres historias hay elementos comunes: la marginalidad en distintas modalidades, los perros son siempre catalizadores de los hechos que irán ocurriendo, y conforman un fresco de lo que es el pasado, el presente y el futuro, desde la adolescencia, la edad adulta y la vejez. Como podéis observar hay numerosos elementos repartidos en tríadas, el número 3 parece que es importante en su filmografía, aunque él nunca lo ha expresado así, es más, incluso ha explicado que Biutiful es su 4º película sobre un tema similar, lo que rompe esta teoría.

Me gustaría que tuviéseis en cuenta el número de directores que han intentado tratar cualquiera de los temas que pueblan éstas tres historias y cayeron en el intento, eso es precisamente lo que nos revela el potencial de Iñárritu.

Encontré buceando en Internet una cita del propio Iñárritu que le define, a él y su cine, a la perfección: "La Ciudad de México es un experimento antropológico y yo me siento parte de él. Soy uno de los veintiun millones que vivimos en la ciudad más grande y poblada del mundo. Ningún hombre en el pasado vivió (más bien sobrevivió) antes a una ciudad con semejantes niveles de contaminación, violencia y corrupción, y sin embargo ella es increíble y paradójicamente hermosa y fascinante, y eso es Amores Perros: el fruto de esa contradicción".

lunes, 28 de febrero de 2011

Salvatore Giuliano





Héroe o villano



En el año 1962 el director italiano Francesco Rossi sorprendió a todo el mundo con esta obra ambientada en la Sicilia inmediatamente posterior a la II GM para contar la historia del bandido Salvatores Giuliano. En ese sentido, la película es un bio pic atípico, en pocos instantes llegamos a diferenciarle bien del resto de actores de reparto, y la técnica es más similar al documental que otra cosa.
Nos encontramos en el año 1945 cuando acaba de finalizar la guerra y todavía muchos de los antiguos pistoleros de pueblos como Montelepre o incluso Corleone se encuentran en la montaña ejerciendo de partisanos.
Es en estos momentos cuando un pequeño sector de latifundistas y políticos sicilianos deciden luchar por la autonomía de la isla contra la gran península, acudiendo a líderes de forajidos como Salvatore para que les hagan el trabajo sucio.

Así, estos partisanos seguirán por el monte paralizando las vías de comunicación en toda la región de Montelepre, con el simbólico cargo de Coronel para su líder. Pero aquí no acabará la cosa, ya que son muchos años con el fusil al hombro y luchando entre piedras y cuevas, estos rebeldes nunca cambiarán su modo de vida, pasando a la clandestinidad para luchar finalmente con los carabinieri. A este respecto, es bastante buena la escena en que dos soldados italianos se quedan agazapados bajo una lluvia de balas preguntándose por qué les obligan a seguir combatiendo cuando la guerra ya ha terminado, en vez de mandar un tanque que vuele por los aires las colinas en las que se esconden Salvatore y sus hombres.

La película utilizará una fórmula no poco conocida a día de hoy, pero sí podemos valorarla en el año ´62, comenzando por el final de la historia para ir avanzando en los hechos mediante intervalos de flashbacks en los que veremos la evolución política de los independentistas sicilianos (sucesos que desconocía completamente), la intervención en la guerra de hombres como Salvatore (recordad que eran habituales los tratos entre aliados y bandidos para invadir la isla cuando estaba bajo el control de los fascistas) así como su posterior enfrentamiento con la policía. Es en su conjunto donde aparecen más contradicciones, ya que entre sus conciudadanos fue conocido como el Robin Hood de Montelepre, mientras que para la policía era el enemigo público número 1, un poco al estilo de John Dillinger.

Como he dicho, la película comienza con el cadáver de un hombre sobre un suelo polvoriento, acribillado a tiros y lleno de sangre, con un fusil en el suelo y una pistola que nunca llegará a empuñar para salvar la vida. Este es el cuerpo sin vida de Salvatore, acribillado a balazos por los carabinieri cuando intentaba huir del cerco de acoso y derribo que el ejército y policía realizaban sobre él, sus hombres y todo aquél que hubiese nacido en su región. Las escenas sobre los abusos policiales a los campesinos son realmente reveladoras de lo que debía sentir el común de esas pobres gentes con respecto al bando en el que se consideraban. Sin duda muchos de ellos pasaban alimentos y escondían en sus casas a miembros de la banda. Una banda de campesinos que tuvo en jaque al ejército italiano durante años.

Me parece una buena idea resaltar la fotografía de la película, casi una oda a Sicilia en blanco y negro (lo que paradójicamente resalta aún más su belleza) con grandes panorámicas, planos generales en los que se ve a numerosos extras luchando, corriendo, gritando, la dirección es majestuosa en ese sentido. Aunque puestos a señalar algún defecto creo que se hace un tanto monótona la película con las escenas de lucha, incluso quizás demasiado naturalista, un poco pesada en algunos instantes vaya.

sábado, 19 de febrero de 2011

Tropa de élite 2






Me alegra poder anunciaros que en muy breve podremos disfrutar de la segunda parte de la brasileña narco-cinta Tropa de élite. En este caso los acontecimientos se sucederán momentos antes de la famosa operación contra los narcos que llevó a cabo hace unos meses, imágenes notorias en los informativos por la crudeza de los enfrentamientos entre el ejército brasileño y los narcos de las favelas.
Deciros que contará con el mismo reparto que la primera y ha superado todas las expectativas en Brasil, convirtiéndose en el film más visto en toda la historia del país.
Todavía no parece que haya fecha de estreno para España, pero debe estar al caer. La esperamos ansiosos.

miércoles, 16 de febrero de 2011

Deadwood





Tengo una enorme deuda con el Western, y cada día se va haciendo más elevada y difícil de saldar. Creo que llega el momento de ajustar cuentas y pagar una pequeña penitencia, el reto de enfrentarme con una serie de TV de 3 temporadas. Pero el día es lluvioso, tengo tiempo libre y no veo un mejor momento para hacerlo. Ya advierto que lo más seguro es que me deje muchas cosas en el tintero, no creo que vaya a ir capítulo a capítulo, haré una visión de conjunto, por eso quiero recomendaros a todos, amantes e indiferentes del western, que le dediquéis 5 capítulos por lo menos a esta pequeña joya.

Nos encontramos en el pequeño pueblo minero de Deadwood a finales de la década de 1870, Dakota del sur, durante la fiebre del oro en las Black Hills y momentos después del descalabro que sufrió el 7º de caballería en la batalla de Little Big Horn, sucesos en los que la caballería del famoso General Custer fue masacrada a manos de las tribus Cheyennes reunidas por Caballo Loco. En este marco conoceremos la vida de una serie de personajes, cada cual más pintoresco que el anterior, y las relaciones que se producen entre estos con el enfrentamiento entre la ley del más fuerte y el progreso técnico. Estos pueblos surgían de la noche a la mañana, recordaréis las sucesivas versiones de la historia de Carrera en Oklahoma o de Cimarrón, que para el caso es lo mismo, donde vemos la absoluta locura que surgía entre los inmigrantes que vivían con el sueño de poseer una concesión de oro que les llevase al éxito.



Por un lado, a lo largo de estas tres temporadas, asistiremos a la llegada de determinados avances, como el telégrafo, y de la estatalización del pueblo dentro del entramado político y burocrático que componen los EEUU, frente a las frecuentes prácticas salvajes y de ojo por ojo que dominan las relaciones humanas en ese momento, el llamado "salvaje oeste". Sin duda es una de las características del western: la confrontación entre la ley natural y la ley civil, perfectamente reflejada en el contexto histórico de la historia común a las tres temporadas, pero creo que quedarnos solo en eso, en el western en general y en Deadwood en particular, es rascar solo la superficie de lo que pretendemos contar. Personalmente creo que el Western es muchísimo más que esa pequeña frase, en la que por cierto caben otras muchas historias que para nada son Westerns.

Porque lo primero que encontraremos será una de las formas más primitivas de organización social, con esos primeros capítulos en los que el pueblo son 4 casas (por supuesto una de ellas es el Saloon Gem) y numerosas tiendas que albergan los futuros comercios. Asistimos también a la aparición de una serie de personajes históricos, tónica general de la serie, que interrelacionan con otros ficticios, y pronto descubriremos que no debemos encariñarnos demasiado con los sujetos a los que vamos conociendo sobre la marcha, pues en cualquier momento pueden desaparecer de la serie en una riña de salón o en discusiones motivadas por una partida de cartas.

Deadwood viene a decirnos básicamente que la condición humana no ha cambiado a lo largo de los siglos por muchos avances y sucesos históricos que se hayan producido: somos los mismos vicios y defectos, aunque más o menos refinados. La idea más asocial y de bajeza moral que representa esta idea sería Al Swearengen, el propietario del Saloon principal del pueblo y uno de sus fundadores más antiguos, ya que es capaz de cualquier cosa con tal de sacar un beneficio personal. Al viene a ser el Tony Soprano de la serie y, aunque la estructura de la serie es coral y el desarrollo de las tramas va en cascada, arrastrando unas historias a las otras, sin duda es uno de los pilares que hacen de Deadwood una serie especial.
Es una personalidad digna de estudio: por un lado no tiene ningún escrúpulo en matar y trapichear sus constantes maquinaciones, pero por otro lado sorprenderá a muchos decir que no es para nada el "malo" de la serie. Esa es otra tónica general en la HBO, a parte de la de asesinar a sus personajes sin avisar (lo que hace más realista la historia), el hecho de que no hay "buenos y malos" en sus producciones: prácticamente todos ellos son antihéroes víctimas de las circunstancias y del momento histórico en el que les toca vivir.
De Swearengen se puede hablar largo y tendido pero basta decir que es un superviviente que prefiere hacer padecer los perjuicios al resto de sujetos que le rodean que a sí mismo. A pesar de esto podremos comprobar en muchos momentos que tiene su corazoncito, y nos dejará diálogos para la historia e inteligentísimos en situaciones tan grotescas como cuando está siendo objeto de favores sexuales por sus prostitutas o cuando su interlocutor sea la cabeza arrancada de un jefe indio. Sin duda Al es un auténtico incomprendido. Sus poses en la terraza del Gem serán realmente antológicas, así como sus duelos de miradas con Hearst.

Hay que decir que este personaje existió históricamente en el Far West norteamericano, siendo proxeneta y maltratador de todas sus mujeres (tres matrimonios), representativo de la segunda oleada de inmigrantes que llegaron a Deadwood no para dedicarse a la extracción de oro, sino para ofrecer servicios a los mineros.

El segundo personaje protagonista al que debemos hacer mención es sin duda el Sheriff Seth Bullock, que vendría a representar al caballero blanco de esta historia, un "héroe" con terribles y peligrosos ataques de ira. Viene a ser el justiciero que no tolera el abuso de los débiles, aunque para ello deba aliarse con los bajos fondos de la ciudad y llevar a cabo prácticas de extrema violencia. Es un personaje bastante interesante aunque con una paupérrima evolución si lo comparamos con Swearengen, lo que resulta muy paradógico teniendo en cuenta que le ocurren cientos de desastres. Da la sensación de que su vida está llena de altibajos que pretenden hacer evolucionar el personaje sin conseguirlo, mientras que con Swearengen no ocurre lo mismo, nos cuentan una cotidianedad bañada en sangre, pero con unos monólogos y discursos dignos de ser oídos. Sin duda son personajes completamente diferentes, siendo apeteciblemente histriónico el de Al, lo que condiciona el desarrollo de ambos papeles.

A partir de ahí se pueden escribir muchas páginas y reflexiones del resto de personajes tan interesantes como Calamity Jane (alcohólica empedernida pero el personaje más entrañable de la serie), Wild Bill Hickok (mítico Sheriff y cazarrecompensas de aquellos años) Charlie Utter (inseparable de Wild Bill que acabará siendo ayudante del sheriff y uno de los personajes más simpáticos de la serie), y una lista sin fin de personajes bastante graciosos. Pero creo que merece más la pena detenerse un poco en otros dos puntos fuertes de la serie:

El primero de ellos es la prostituta Trixie, ésta no tiene un reflejo histórico, pero también es un personaje muy rico: evolucionará desde las faldas del prostíbulo de Swearengen hasta independizarse y montar un auténtico escándalo en los últimos capítulos, ejerciendo como motor de la historia en muchas ocasiones. Hablamos de que la serie es una partida de ajedrez de un modo general, pero hay momentos cúlmen que desatan un vendaval de violencia para cambiar la partida y empezar otra muy distinta.
Ella viene a ser un reflejo de Swearengen en mujer aunque de otra forma, es también una superviviente que hace lo que sea necesario para seguir adelante, sin importarle que tenga que vender su cuerpo al tipo que más pague. La diferencia es la empatía que desprende con respecto a los que se sitúan a su alrededor: ya sean sus compañeras de saloon (convirtiéndose en una especie de consejera o madame) ya sea el judío Sol Star, con una relación realmente bonita, todo hay que decirlo.
Posiblemente
sea ese hecho lo que hace que Swearengen tenga una relación amor-odio con ella bastante especial: sabe que es como él pero en una versión mejorada, por eso una parte de él se niega a dejarla marchar mientras que la otra prefiere salvarla porque es consciente de que ella merece la pena (todo ello sin que nadie se percate de que afloran sus sentimientos por supuesto).

El último personaje al que dedicaré un poco más de tiempo es George Hearst, realmente interesante e importante, a pesar de que haga su aparición en la última y tercera temporada. Es un magnate del oro, se dedica a abrir concesiones por todo el territorio y a construir un imperio de influencias y miedo con esas ganancias. Se define a sí mismo como un hombre al que "le habla la tierra" con una mística casi sobrenatural que le hace llevar a cabo importantes negocios. Si aparecen obstáculos en su camino los compra y sino, los liquida. Como imaginaréis habrá un enfrentamiento directo con Swearengen cuando Hearst llegue al pueblo, iniciándose una auténtica partida de ajedrez entre ambos. Engaños, estrategias y movimientos con terceros que acabarán en un baño de sangre, bien es cierto que el final será muy flojo con motivo de la cancelación de la serie.

Quizás deba señalar que es un western sin indios, no es "una de indios" para nada, lo que para algunos puede resultar paradógico o incluso contradictorio. Pero creo que el interés de la serie no es hacer un western clásico, sino una historia ambientada en el lejano oeste centrándose en la idea de la confrontación entre las reglas no escritas de los hombres en estas poblaciones sin ley ni orden y la modernidad que avanzada con paso de gigante, lo que enriquece el género.

Es una serie técnicamente difícil de superar, con un puñado de actores geniales, están perfectamente equilibrados, no hay uno que sobrepase a otro o lo eclipse. Es uno de los pocos casos en que la HBO denigró la serie, ni si quiera afirma actualmente que la serie haya terminado, y parece ser que los motivos por los que se la "cargó" fueron su excesivo coste.

No entiendo cómo pudo ser cancelada una serie de este calibre, sobre todo con la trama final que se iba gestando desde la segunda temporada, aunque es cierto que pierde un poco de ritmo en algunos momentos. Me parece que fue una iniciativa muy original e interesante, y las actuaciones de todos ellos son estupendas, muy al estilo de los Soprano en el oeste. Personajes pintorescos y radicalmente distintos entre sí, que inevitablemente chocan cada dos por tres, y con diálogos muy inteligentes. Se comentó que se iba a trasladar al cine en forma de dos películas, pero parece que fue una propuesta que quedó en el olvido.

Pero ya se sabe que en estos menesteres hay otros intereses ocultos, como la propia serie relata por otro lado.