
" El descenso de Orfeo "
Hace unos días terminé de ver el nuevo producto que AMC lanzó al mercado allá por el mes de septiembre con una curiosa y magnética publicidad, ya que estaba inspirada (o algo más) en la mítica serie de culto Twin Peaks, poblando de carteles y publicidad con la cara de una chica y una inquietante frase debajo escrita en letras color rojo " ¿Quién mató a Rosie Larrsen?". La verdad que la cadena se ha puesto las pilas en esto de las series, recordar que es la encargada de llevar a cabo las temporadas de The Walking Dead, y es posiblemente, junto con Fx, la principal competidora de HBO en norteamerica. Sus historias tienen un tono diferente a las de los productos HBO, posiblemente mucho menos originales, pero lo cierto es que la fórmula de momento les funciona.
Nos situamos en la oscura, bizarra y lluviosa ciudad de Seattle, que ya acogiera entre sus calles las historias del Doctor Frasier Crane, para ahora contener a un peligroso asesino. En el maletero de un coche arrojado a un lago aparece el cadáver de la joven Rosie Larrsen, mientras su familia vuelve loca a la policía y conocidos para lograr encontrarla. Tras una aproximación a la investigación del vehículo, éste resulta estar adscrito a los coches de la campaña que el aspirante a alcalde Darren Richmond ha contratado. Esto no hará sino complicarse aún más en los episodios que se irán sucediendo. Serán los detectives Sarah Linden y Stephen Holder quienes deberán resolver el entuerto y encontrar al sádico asesino de Rosie luchando entre burocracia, redes islámicas, prostitución y un sin fin de trabas que los notables de la ciudad les pondrán en su camino.
Lo cierto es que la serie adapta una historia previa danesa, que cuenta exactamente lo mismo pero con un final distinto. El que esto escribe ha podido ver ambas y la verdad es que me gusta mucho más el simbolismo y misticismo de la versión USA que la original, está bastante mejor ambientada en la oscuridad de Seattle. A pesar de esto, hay que apuntar que la original es mucho más realista, una investigación en toda regla que se desarrolla muy poco a poco, no se sacan personajes ni situaciones de la manga, sino que todo es consecuencia lógica de un largo proceso de investigación. Un elemento decisivo son los personajes, mucho más cercanos a nosotros los planteados por la americana que los nórdicos de la danesa. Con todo, merece la pena ver ambas para compararlas, pero creo que me quedo con los yankees.
El planteamiento en realidad es muy simple: aplicar la fórmula Twin Peaks, tomando de paso una historia cuyo éxito ya se ha comprobado en Europa, pero adaptándolo a los cánones del mundo contemporáneo que nos toca vivir. Así, tendremos el asesinato de una chica jóven, quinceañera, y un gran número (quizás excesivo en ocasiones) de capítulos en los que veremos el sufrimiento de la familia. Está especialmente bien retratado el modo en que los padres asumen la muerte de un hijo, bien distinto en cada progenitor, y cómo entienden que todavía tienen 2 hijos más a su cargo a los que deben sacar adelante.
Se adapta a nuestros días en el sentido de que toca determinados temas, por ejemplo los sospechosos en un principio son los compañeros de clase de Rosie, que ahora visten y se comportan de un modo muy distinto al que lo hacían los "rebeldes" en Twin Peaks, seguidamente el punto de mira se pone en los profesores, introducirán cuestiones relacionadas con redes islamistas y también con la campaña política.
Otro punto que me encanta sobre el tratamiento de la historia y los personajes es su oscuridad, o su sordidez, que remiten mucho al Hard-Boiled americano de Hammet o Ellroy, e incluso al más actual Tartain Noire de Ian Rankin o David Peace, con ambientes lúgubres en los que se citan camellos, prostitutas, policías con los mismos vicios que los delincuentes que persiguen, la ciudad acaba convirtiéndose en una auténtica jungla de asfalto en la que hay que pelear para no perecer en el día a día. Precisamente pienso que la original danesa carece de esa sordidez, está más realizada al puro estilo nórdico, lo que le hace perder enteros. Es evidente que en este tipo de historias los americanos e ingleses tienen muchas más tablas (por algo crearon el género).