
" Piensan que estamos acabados, pero les desmostraré todo lo contrario "
El segundo título que quería comentar para revitalizar un poco la vertiente bélica del blog es La Batalla de las Ardenas, película rodada en 1965 por Ken Annakin y protagonizada por un magnífico Robert Shaw en el papel de Coronel de los tanques Tiger alemanes (el frío asesino del KGB en Desde Rusia con amor) Henry Fonda como el Teniente Coronel Kiley, Charles Bronson bastante comedido como el Comandante Wolenski, Robert Shaw como el Coronel Hessler, Robert Ryan como el General Grey y Telly Savalas como el Sargento Guffy (Kojak para los amigos). Lo cierto es que el reparto es magnífico, especialmente para realizar una película de guerra, pero paradójicamente ninguno de ellos llega a su mejor perfil, o directamente se pasa mil pueblos como Telly Savalas.
La verdad es que me parece una película bastante paralela o similar en algunos aspectos a la que comentamos anteriormente La Batalla de Anzio, en el sentido de película que pretende abordar una gran batalla de importancia histórica, el caso de las Ardenas es bastante más paradigmático, en ese sentido, iniciando una labor de cronista relativamente cercana a la realidad, pero que se va diluyendo como un azucarillo según avanzan los minutos. Y cuando empiezan los combates ya el desparrame alcanza proporciones sonrojantes.
Nos encontramos en diciembre de 1944 con los nazis prácticamente atrincherados tras las fronteras de Alemania, al norte por los ingleses de Montgomery, al sur con las tropas norteamericanas de Patton, que llegan atravesando Italia, y en el centro algunas divisiones americanas extenuadas descansan en un sector cercano a Bélgica (bosques de Bastogne). En este panorama, las fuerzas aliadas creen inocentemente que las fuerzas alemanas se encuentran rendidas a sus pies, cuando el tío Adolf prepara una estocada final con la cual darle la vuelta a la contienda. La contra-ofensiva pretende castigar al Ejército Aliado más allá de la línea Sigfrido, constituyendo la punta de lanza de ese ataque la persona del Coronel Hessler. El Ejército aliado será sorprendido por un sangriento ataque, en el que algunas unidades germanas se disfrazan de poli-mili. La respuesta aliada no se hará esperar con una numantina resistencia a lo largo de diferentes posiciones.
Comentaba anteriormente que alcanza proporciones sonrojantes empezando por la ubicación del rodaje, la Sierra Madrileña, mostrando auténticos páramos (para los de la Capital, no me preguntéis de dónde diablos sacaron esas localizaciones) que se parece a los bosques de Bastogne, por ejemplo, tanto como yo a un obispo. Los errores abundan a partir de la primera hora de metraje, cuando comienzan los combates entre alemanes y norteamericanos, produciéndose situaciones grotescas como el asalto a Bastogne (que parece una casita medio derruida) o el asalto final al depósito de combustible donde Henry Fonda solito se carga 15 Tiger alemanes con bidones de gasolina (si no os lo creéis mirad la peli). Y la verdad que esos duelos de 1 yankee interpretado por un actor de renombre haciendo retroceder hordas de alemanes es bastante repetida a lo largo del metraje (creo recordar que Savalas protagoniza otra escena similar empuñando una MG42, lo cual también me parece cuestionable teniendo en cuenta el peso de la misma y el retroceso). Otro momento grotesco es ver a Fonda en un avión planeando sobre la niebla oído al viento para descubrir dónde se esconden los carros alemanes por el sonido del motor, ver para creer. Además, el desarrollo de la contiende vuelve a no ser fiel a los hechos (como ya ocurriera en Anzio) ya que sólo se nos muestra una contienda parcial de la batalla (se olvidan de Bastogne, salvo una pequeña referencia) y el resultado creo que no tiene nada que ver con los hechos. Es cierto que los alemanes cayeron en su talón de Aquiles de la escasez del combustible, pero lo realmente decisivo fue el cambio de clima que permitió la llegada de la aviación aliada a la contienda. Supongo que después de recurrir a tanques españoles, también soldados como extras y las maquetas utilizadas, no les quedaba presupuesto para los cazabombarderos aliados.
Creo que es inevitable hacer referencia a los capítulos dedicados en Hermanos de sangre a la batalla de Bastogne, donde las batallas son especialmente realistas en comparación con lo visto en la película. También la magnífica recreación del invierno sufrido por los dos bandos en el bosque, es la parte que La Batalla de las Ardenas se obvia por ser una parte más de la contienda. En ese sentido, creo que tiene un interés la película por cuanto podemos tomar una mayor perspectiva de lo que supuso realmente la batalla, mientras que en la serie asistiremos minuciosamente, eso sí, a una parte relativamente pequeña de la batalla, el cerco que sufrieron las unidades norteamericanas en el bosque. Ambas son incomparables en términos de calidad, de mimo, de reparto, etc (los que hayan visto la serie entera lo entenderán perfectamente), pero en términos históricos creo que deben ser productos complementarios.
Pero hay que ser justos con la película, no es la peor cinta bélica que se ha hecho nunca para nada. Es más, es una película con algunas de las escenas más míticas del tema carros de combate, como son el inicio de la ofensiva comandada por Robert Shaw atravesando campos nevados (esto sí está bien representado) y la primera hora de película en la que vemos la parte más estratégica de la batalla con el alto mando alemán y Shaw preparando la batalla, y los aliados por otro lado pensando ingénuamente que los alemanes habían sido derrotados sin necesidad de entrar en Berlín siquiera. A este respecto, imposible olvidar alabar la magnífica secuencia rodada con todos los jefes de Tiger alemanes y Shaw a la cabeza cantando la "panzerlied" taconeando al unísono. A partir de esos pocos momentos, hay poquito que salvar de la película.
En resumen, creo que deberíamos tomar un poco de conciencia con respecto algunas películas de este género. Pienso que algunos entienden que asisten a documentales de guerra, horrorizándose de los errores de bulto frecuentes que se producen en los combates (que son los momentos menos cinematográficos realmente). En ese sentido, hay errores y licencias imperdonables, cierto, pero ojo, estamos viendo películas, historias de ficción que se toman licencias para todo. Por ello creo que deberías hacer una línea clara entre los aspectos bélico-históricos en sentido estricto y los aspectos más cinéfilos, siendo imposible valorar ambos con el mismo rasero o criterio. En ese sentido, si bien deja mucho que desear en el primer apartado, La Batalla de las Ardenas es una historia entretenida, intenta ser un homenaje a una de las más célebres batallas de la IIGM, con unos efectos especiales muy limitados para el tiempo en que se rodó. Nadie se morirá por no verla, no es un imprescindible, pero sí un clásico alejado de otros bodrios.
Os dejo un link en el que encontraréis las actualizaciones del Maratón blogs que se está realizando estos 4 días: http://www.filmfocus-la.blogspot.com.ar/p/maraton-de-cine-bloggers.html






